¡Pasen y vean...!

El año de las hipoglucemias

On: jueves 16 de febrero de 2012

Aquí estamos nuevamente. Teclado en mano y alguna que otra reflexión para contar en esta vida de diabético.

Este año, el 2011, lo denominé el año de las hipoglucemias. La verdad que no es un título demasiado alegre, ¿no? Pero es la verdad.
Volví de Europa, luego de mis 6 meses en Francia, y me reincerté en la coteidaneidad rosarina. Desde hacía enero de 2011, allá en Marsella, que me había puesto como meta ponerme en forma para correr la media maratón de la ciudad de Rosario en mayo.

Motivado empecé a entrenar. Venía de un poco de vagancia deportiva de Europa, mucho queso, vino y chocolate. Con un esquema de NPH muy similar al que usaba antes de irme. Unas 25 unidades por la mañana o otras tantas por la noche.

Y de repente, ahí estaba, entrenando 3 o 4 veces por semana, un poco de tango y demás actividades de la vida cotidiana. Un poco de mamabo con el tema de mantener las glucemias a ralla y empezó a suceder. Hipoglucemias.

Pasaba días con glucemias bajas en ayunas, levantarme medio perdido a veces. Mi medidor no funciona demasiado bien en niveles bajos, así que calculo que midió más hipoglucemias de las que realmente tuve. Intentaba equilibrar el asunto modificando la dieta. Agregando un poco más de hidratos, pero no. Siguieron pasando.

Siguieron pasando... y algunas fueron levemente severas. Nada similar a lo de Londres, por suerte estaba bien acompañado y no pasó a mayores. Pero la angustia quedaba. No es lindo estar tanto ahí abajo. Uno entra a estados muy raros. Como de ensoñación. Y ahí dentro, todo parece real, los problemas parecen más presentes y tangibles. No puede salir de ahí en busca de una gaseosa o unos caramelos. Todo resulta vago. El vértigo, el pensamiento errático, las conversaciones sin sentido. Es muy feo pasearse seguido por esos estados, por lo menos así, sin control. Dentro de clases de tango, se me hacía imposible coordinar los pies. Se te van los tiempos del cuerpo. Todo resulta difícil, el humor escacea y la gente no sabe por qué. ¿Qué le pasará a este? Lo peor es que no podía darme cuenta que estaba en hipoglucemia. Ese es el gran problema, que no llegue a conciencia un síntoma indudable de que uno está en ese estado. Esto es lo que más miedo me dio.

De a poco comencé a bajar la dósis de NPH, subir la ingesta. Pasado el invierno ya estaba todo más sereno. Hoy uso unas 21 unidades de día y de noche y menos aún si el entrenamiento fue extremo. Un 20% menos de insulina por día. Un numerito a tener en cuenta. Mi glicosilada anda un lujo, me hice un checkeo full del corazón y estoy de maravillas.

En fin, no hay muchos secretos. Hay que controlarse más, ir ajustando esquemas y tratar de estar altos en los momentos de desajustes. No suponer nada en situaciones nuevas o fuera de lo normal. La angustia aflora estando ahí abajo, el acostumbramiento aplaca los síntomas y es como una bola que no para.
A cuidarse pues!

-chafas-

Un gran cariño a mi gran apoyo en mi vida. ¡Te quiero mucho Ju! =) y gracias...

Make it 6.5%

On: martes 8 de febrero de 2011

Me dieron ganas de escribir sobre una situación que me planteé hace poco y que ahora ha desencadenado pensar muchas otras cosas al respecto de la misma. En breve todas las explicaciones pertinentes sobre una apuesta un poco particular.

¿Quién apostaría sobre el valor de su próxima hemoglobina glicosilada? Una persona sana, seguro que no. Para entrar un poco en contexto te cuento que la hemoglobina glicosilada es un índice que mide el porcentaje de glóbulos rojos cuya hemoglobina tiene azúcar dentro. Su significado médico es una idea de los valores promedios de la glucosa en sangre en los últimos tres meses. Es un examen que los diabéticos debemos realizar cada seis meses para ver cómo marcha nuestros controles y esquema de insulina. El valor para una persona sana, no diabética no debe superar el 6.3%. Para un diabético es conveniente tenerla por debajo del 8%, menos de 7% ya es muy bueno.
Ahora, ¿es fácil poder llegar a tener menos de 6.5%?

Esta fue mi apuesta, tener 6.5% o menos en el valor de mi próximo análisis a realizarse antes del 31 de marzo de 2011. ¿Qué contempla este análisis? Mis últimos tres meses de vida en Marsella. La mitad de mi estadía en el viejo mundo. ¿Por qué quise hacer esta apuesta? La verdad, fue algo impulsiva. Hace un mes que volví a correr intensamente. Entrenando para la próxima media maratón a realizarse en Rosario en Mayo. Mis controles en el último tiempo vienen excelentes. Antes de eso, un poco de decadencia. No mucha actividad física, vacaciones en diciembre con algo de sedentarismo y mucha comida. Sin embargo, en poco tiempo, al comenzar a correr nuevamente me sentí en excelente estado. Con energías y motivación de aprovechar el frío enero europeo para entrenar mucho y llegar bien a mi primer objetivo que son los 21087m. Arranqué el gimnasio, al menos una vez por semana en la residencia y "vuelta" a comer bien (nunca abandono ese hábito).

Balance en el presente. Puntos a favor, no recuerdo haber tenido hemoglobinas por arriba del 7.5% hace mucho tiempo. Recuerdo valores de 6.2% y 6.5% no hace tanto. Y también dentro de estas veces haberme sorprendido de obtener un buen porcentaje aún habiendo tenido semanas de glicemias sostenidamente altas. Puntos en contra, el mes de diciembre. Bastante frío y sin demasiada actividad física ni cuidado de mi alimentación. Unas semanas de relax digamos.

¡Preguntas, preguntas!
  • ¿Puede uno manejar realmente este valor?
    Nunca lo he intentado. No es algo que uno haga seguido, una vez cada medio año. Existen aproximaciones que indican cual sería tu valor medio de glicemias dependiendo d tu valor de HG. En teoría, si esto es biyectivo, uno puede conociendo el valor promedio de sus glicemias estimar su valor de HG. Pero lo veo difícil.

    Tabla para la hemoglobina HbA1c.
    Cálculo aproximado entre hemoglobina glucosilada y promedio de glucemias en ayunas
    Media de glucemias Hemoglobina glucosilada
    80 mg/dL - 120 mg/dL 5% - 6%
    120 mg/dL - 150 mg/dL 6% - 7%
    150 mg/dL - 180 mg/dL 7% - 8%
    180 mg/dL - 210 mg/dL 8% - 9%
    210 mg/dL - 240 mg/dL 9% - 10%
    240 mg/dL - 270 mg/dL 10% - 11%
    270 mg/dL - 300 mg/dL 11% - 12%
    300 mg/dL - 330 mg/dL 12% - 13%

  • ¿Por qué tiene que hacer uno una apuesta sobre esto?
    Uno debería intentar estar en estos valores todo el tiempo. Por ahí es un esfuerzo extra estar entre 6-6.5% que en 6.8-7% mientras sean estos los rangos no lo veo mal. El problema sería si habitualmente uno no tiene buenos valores y necesite esta motivación para cuidarse. Estar en estos niveles pudiendo sostenerlos a través del tiempo es lo importante. No es conveniente hacer esfuerzos extremos para llegar a un valor "ideal".
    Si uno considera que está prestando atención a su tratamiento y aún así no puede lograr un buen valor, ahí habría que plantearse en encontrar por qué el esquema de insulinas no deja que uno esté bien. Es algo que hay que discutir con tu médico de cabecera.

  • ¿Voy a ganar la apuesta?
    No lo sé. Pienso que es posible. Pero lo más importante es estar bien. Aún si no la gane voy a saber que hice las cosas bien para estar bien y eso es realmente lo importante. El premio extra es anecdótico.
Dentro de no tanto sabremos la respuesta al embrollo. Me queda menos de un mes en Marseille y estoy más que contento de haber vivido esta experiencia aquí. Con la mente aquí y allá sigo disfrutando de estas últimas semanas de esta aventura.
Gracias a todos los que me ayudaron a estar bien aquí, desde Argentina y también los nuevos amigos que hice y me han dado mucho coraje. A todos ellos mis más sinceros agradecimientos.

-chafas-

PD: Perdí! 6.9% :) [20/3/2011]

Welcome to London

On: lunes 15 de noviembre de 2010

Existen formas y formas de entrar a un país. Se nos pueden ocurrir muchas maneras de hacerlo, pero hace poco viví una en la cual nunca se me hubiese ocurrido pensar.

Estoy en Francia hace 2 meses. En la ciudad mediterránea de Marseille. Y al estar aquí uno puede darse el lujo de visitar muchos lugares de ensueño que siempre ha oído nombrar y siempre estuvieron tan lejos, por lo menos para los argentinos.
Por lo tanto, decidí ir a visitar a mi amigo brasilero del couchsurfing Thomaz que está viviendo en Londres. Conseguí un vuelo de low-cost desde Marseille y no dudé en hacerme esa escapada de fin de semana.

La semana había sido rara. El jueves festejé mi cumpleaños aquí en el laboratorio con los compañeros de trabajo y amigos argentinos. Había hecho poca actividad física así que decidí aquella mañana del sábado ir a trotar un poco. Corrí unos 4km, no demasiado. Mi glucemia en ayunas estaba bien. Después de la ducha me puse a cocinar unos fideos para incorporar un poco de hidratos luego del ejercicio y antes de viajar en avión hacia Londres.
Me comí casi 2 platos de fideos, estaba lleno y me fui al aeropuerto.
Subí al avión, me senté en las primeras filas. Acá no hay numero de asientos, es un low-cost. Y despegamos...

Pasaban ofreciendo bebidas, comidas y demás. La azafata de aquí para allá. Le dije que no quería nada, o eso pienso. Todo se torno como un sueño. Era como estar en otro mundo, con ensoñaciones.

'Please eat this', 'how are you feeling sir?', 'please take another one'. Frases raras empecé a comprender. ¿Dónde estoy? ¿Por qué escucho hablar en inglés?
Como un bebe hacia caso a las ordenes que le llegaban a mi perdida conciencia.
Al poco tiempo, volví en mi. Había policías alrededor mio. Unos con ametralladora, otros poniendo un biombo. Estaba sentado en una hilera de sillas. Where am I? pregunté...
'Sir you are in London' me dijo un policía. 'Oh my god!!'.

Violenta hipoglucemia. Si, algo pasó. Perdí todo recuerdo de como bajé del avión. Un para-médico me estaba ayudando, tenía tabletas de glucosa, en la mochila también glucagón, y un medidor de glucosa en la mano. Haciéndome tests en medida inglesa. 1.0 mg/dl sería demasiado poco.
Continuaron dándome comida. Tenía sandwiches, barritas de cereales, y demás cosas que me habían buscado se ve. Mi pasaporte al lado mío, mi mochila abierta.

Comienzo a hablar con la Policía. Me dijeron que me habían encontrado, actuando raro. Que buscaron en mi mochila y encontraron mi permiso para llevar insulina y así se dieron cuenta que era diabético y estaba en hipoglucemia. No tengo, ni nunca tuve un indicador de que soy diabético. Tengo una tarjeta en mi billetera pero no la vieron y fue complicado dar con el diagnóstico.
El policía me dijo, mejor que te consigas una identificación para llevar en la pulsera o en el cuello. Este hubiese sido un caso en el que hubiese facilitado las cosas. Otro de los policías, de 2m y unos 110kg, y no de grasa, me dijo que le había contado que sabía bailar salsa y merengue.
El para-médico continuó preguntándome datos, le comencé a hablar. Muy desorientado estaba, con frió por la transpiración de la hipoglucemia. Al rato, se fueron los policías y quede unos minutos mas con el para-médico. Hasta que me nivelé y bueno, ya estaba "bien".
Les doy las gracias y estaba en el sector de inmigraciones. Presento mi pasaporte para hacer el correspondiente trámite y me dicen, que no. Que ya lo había hecho. Chan, cómo hice en ese estado para llenar el formulario, hacer que me sellaran el pasaporte y demás. El oficial de inmigraciones me pidió disculpas por haberme tratado mal. Supongo que se creyó que yo estaba drogado, llamo a la policía y bueno. El resto vaya uno a saber que paso.

Excelente la atención pública del aeropuerto. De no creer lo bien que me trataron y lo discreto que fue todo, desde que yo me acuerdo.
Repasando los hechos, no sé por qué fue esa hipoglucemia tan grave. Fue de NPH, eran las 16hs y había almorzado a las 12. Imposible que haya sido la ultra-rápida. Mi ingesta de hidratos de carbono fue grande al medio día. No sentí síntomas en el avión antes de que todo se desvaneciera. Estaba solo y tuve suerte de estar en un lugar organizado. A poner más atención a la hora de viajar solo de aquí para allá. A conseguir un badge que indique que soy diabético tipo I, por lo menos utilizarlo al momento de viajar solo o acompañado.

Y bueno, ahora que es una anécdota, puedo contar de esta manera como entre a un país sin siquiera saberlo. Fue duro, quedé con miedo luego de viajar solo. Hay que prestar más atención, no va a volver a suceder. O, voy a estar mejor preparado.

Hasta la próxima, desde Marseille.
-chafas-

Allons enfants de la Patrie!

On: viernes 20 de agosto de 2010


Allons enfants de la Patrie,
le jour de gloire est arrivé!

Los primeros versos del himno nacional francés. Mi destino. Por los próximos seis meses será donde he de vivir. ¿Y a qué voy a Francia? Voy a comenzar con mi investigación en imágenes médicas; el cual es el tema de mi tesis doctoral.

Marseille es una ciudad del sur de Francia, sobre el mediterráneo. Es uno de los puertos mas viejos de Europa. Es la 2 o la 3 ciudad mas grande de Francia. Y ahí voy a estar. Viviendo en una residencia universitaria situada justo en frente del campus de la Universidad Paul Cézanne. Trabajando en el LSIS, perteneciente a la facultad de Saint Jérôme.

Muchas cosas nuevas. No conozco Europa, no manejo mucho el francés y voy a estar ahí siendo diabético. Obviamente que no voy a la buena de Dios. Me prepare todo lo posible para esta experiencia. Me llevo desde acá mis aparatos medidores (2 x las dudas), las tiras reactivas para los controles, agujas, lancetas y también la insulina para toda mi estadía allá. Como pasa aquí, la insulina la provee gratis el Estado y allá no voy a tener cobertura médica para enfermedades crónicas. Nunca sucede eso. Entonces fue necesario hacer varias cosas aquí para poder equiparme para estar tranquilamente 6 meses allá con los insumos suficientes.

Nuevo modo de vida, otra cultura, otras costumbres, otros horarios para comer, otras comidas.
Montones de cosas a tener en cuenta para poder adaptarse y estar bien.
Será cuestión de vivirlo, simplemente. Tratar de no tener miedo, o controlarlo. A no desesperar y a poder disfrutar de esta gran experiencia.

Au revoir! Hasta Francia!
-chafas-

Rumbo a la Indepencencia

On: lunes 10 de mayo de 2010

La nación cumplió 200 años desde aquella Revolución de Mayo. Punto de inflexión para un pueblo que sintió que debía ser independiente de sus gobernantes del viejo continente.

En este año 2010, 12 años después de debutar con mi diabetes, me fui a vivir solo. Solo, solito. Independencia. Sí. Es una nueva etapa de mi vida en la cual estoy feliz de haber este gran salto.

Vivir solo es libertad. Uno dispone y se organiza el tiempo a piacere. La vida es diferente, realmente distinta. Los horarios y esquemas resultan vagos, uno juega más con los cambios de planes y la rutina es menos estructurada. Ya dejamos de tener la comida lista y calentita todas las noches. Entonces, hay que estar preparado para que no cunda el pánico y no descuidar la enfermedad.

Manos a la obra!
Siempre falta tiempo o ganas. No sólo hay que pensar en cocinar la comida, sino que hay que tener comida para poder hacerlo. Los quehaceres de la casa, incluyendo el ir al supermercado, llevan valioso tiempo. Por suerte, tengo la ventaja de que me gusta cocinar, disfruto haciéndolo. Estaríamos literalmente "al horno" viviendo solos, y sin saber qué cocinar para comer variado y sano.

La hora de los consejos
Fundamental tener siempre un buen stock de alimentos para cualquier situación. Frutas y verduras en la heladera. Tener verdura lavada y cortada es una genial idea. Uno puede preparar en un santiamén una ensalada que acompañe a una porción de carne o tarta.

A la hora de los apurones, el freezer es nuestro gran amigo. Uno puede tener listos y preparados ciertos alimentos, los cuales sólo necesita de descongelarlos y voilà, zafamos una comida en cuestión de unos minutos. La práctica hace al maestro. Seguro que alguna vez se nos va a pudrir una leche o llenar de hongos un queso. Hay que tomarle la mano a las cantidades de alimentos que uno tiene a disposición. Pero a tener en cuenta, siempre es mejor que sobre y no que falte.

El pibe de la moto
El viejo y conocido delivery es otra manera de salir del paso. Personalmente, no me gusta comer seguido comida de este estilo. Prefiero, a menos que sea imposible o en ocasiones especiales, preparar lo que voy a comer. Sin embargo, hoy en día se puede conseguir comida saludable, aunque no sea la elección habitual. "Sean eternos los laureles que supimos conseguir" por teléfono.

En el tiempo que he vivido solo todo ha ido de maravillas, no he tenido ningún episodio raro, ningún sobresalto con mi diabetes.
Así es la vida, llena de vericuetos y nuevas cosas a las que enfrentar. Este año, es un año de muchas cosas importantes en mi vida, ésta es una de ellas, obviamente. De a poco uno se encariña más con su hogar y con sus libertades.
Hasta la próxima! Probablemente desde tierras galas.

-chafas-

14 de Noviembre - Día mundial de la diabetes

On: viernes 13 de noviembre de 2009

Se conmemora en homenaje a Frederik Grant Banting, quien nació el 14 de noviembre de 1891. Este gran fisiólogo, junto con Charles Best, logró aislar por primera vez la insulina en 1921. Gracias a este hallazgo la diabetes pasó de ser una enfermedad mortal a ser una enfermedad controlable.

En la actualidad, todos los años se realizan alrededor del mundo campañas durante este día
para divulgar sus síntomas, explicar sus causas y tomar conciencia de esta afección que afecta a millones de personas.

En 2007, andaba por la ciudad de Buenos Aires, más precisamente caminando por avenida de Mayo, en pleno centro porteño, cuando al cruzar la 9 de julio veo el Obelisco de color azul. Era setiembre de 2007 y el Obelisco estaba de esa forma como celebración al día mundial de la diabetes. Alrededor del globo muchos edificios simbólicos se visten de azul con este fin.

Se pueden encontrar todos los detalles en http://www.worlddiabetesday.org

Aquí algunos de los póster que presenta este sitio para los cuidados y divulgación de la diabetes:






- Frodo

Esfuerzos Programados

On: miércoles 20 de mayo de 2009

En este último año y medio, abordé un nuevo hobbie. Comencé junto a un amigo a correr. Running. Desde aquel comienzo, donde correr 5km seguidos era una hazaña, hasta ahora donde correr 5km es una entrada en calor. El entrenamiento sostenido regula notablemente los niveles de glucosa en sangre durante el día. Permite comer "dulces", muchos hidratos en general.

Entrenamos para medio fondo. Carreras de 5, 8 o 10km. De una duración de no más de 50 minutos.
Si bien estas carreras consumen bastantes calorías, no tengo que tener ningún cuidado especial, ni gran modificación en mi esquema de insulina.

Sin embargo, este año nos animamos a más. Nos anotamos en la media maratón. 21km sin parar. Más de 1 hora y media de ejercicio. Esto sí es diferente. Haciendo entrenamientos de 15 o 18km noté que difícilmente podría llegar a correr esa distancia sin ingerir alimentos, la acción de la insulina lenta haría, de otra forma, caer en una hipoglicemia.

Mi esquema de insulina es:
NPH: 22-24 U a la mañana, UltraRápida: 5-6 U luego del almuerzo y NPH: 22-24 U a la noche.
Este esquema no es apropiado para tal competencia. Para poder manejar el asunto consulté con mi médico endocrinólogo y me sugirió:
  • Controlarme en ayunas. (2hs antes de la carrera)
  • Desayunar abundante.
  • Colocarme algunas unidades de UltraRápida.
  • Controlarme antes de largar la competencia. (15' antes)
De esta manera no tendría insulina actuando durante la competencia, disminuyendo el peligro de una hipoglicemia durante este largo período de exigencia.
Hice un par de veces el ensayo antes de la maratón para ver cuantas unidades necesitaba para la ingesta propuesta. La verdad resultó de maravilla. No tuve ningún problema durante la competencia.

Siempre existe la manera de resolver estos vericuetos. Con las diferentes opciones de insulina actual sólo es cuestión de analizar un poco la situación nueva a enfrentar y proponer una manera de no correr riesgos. Siempre consultarlo con el médico especialista y realizar ensayos previos al momento de exigencia.

-chafas-
| chafaetic.blogspot.com | chafas@gmail.com | Rosario, Argentina 2008 |

eXTReMe Tracker