¡Pasen y vean...!

Virages - Bodas de porcelana

On: miércoles, 12 de septiembre de 2018

"Que veinte años no es nada" dice el tango... Pues veinte años he pasado usando NHP como insulina lenta y luego de una buena recomendación he variado a la glargina, mejor conocida en el mercado como Lantus.

Todo comenzó en mayo del 2018, fui a ver una especialista del NHS (servicio de salud nacional) y si bien le pareció que mis controles eran buenos, le preocupaba que tuviese varios episodios de hipoglucemia a la semana, la mayoría por la noche. Por otro lado me hizo notar que tengo un acostumbramiento a la hipoglucemia y una pérdida de sensibilidad a los síntomas. Por estos motivos me sugirió cambiar mi insulina basal de NPH a glargina. Y así lo hice.

Me preparé para el gran evento adquiriendo un sensor continuo de glucosa: freestyle libre de Abbott. Herramienta fundamental para semejante cambio. La primera prueba, siguiendo las instrucciones de la especialista fue cambiar mi esquema de doble dosis de NPH por una dosis simple por la mañana reduciendo el total de insulina en un 20%. Es decir si uno usa 40UI diarias en total de NPH, ahora serían 32UI de Lantus.
Bajo este esquema, durante el día tenía un buen control de los niveles de glucosa, pero llegada la noche luego de la cena era difícil de mantener a raya hasta la mañana siguiente. Teniendo buenos niveles post prandiales a la mañana siguiente amanecía alto. Primera solución, aumentar la dosis gradualmente. Resultados, hambre continúa durante el día y no mucha mejor evolución de niveles a la noche. Conclusión, no resultó ser suficiente una mono dosis para mí como se jacta la marca.

Divide y triunfa
Pues la prueba obvia era la de volver a las dos inyecciones diarias, una fuerte por la mañana y un top up (recarga) por la noche. Estoy dio sus frutos. Al principio probé en usar doble dosis solo los días que no hacía actividad física por la tarde, muy artesanal, según el esfuerzo del entrenamiento. No resultó muy bien así que directamente opté por una proporción 3/4 por la mañana, 1/4 por la noche, variando los valores en unidades de las mismas según el momento del día y el volumen realizado. 

El lado b de la lantus trata de que es necesario también el uso más intensivo de insulina rápida para simular el comportamiento natural del páncreas. Intenté contar carbohidratos para calcular la dosis de rápida en cada ingesta y la verdad no me convenció la idea. Lo que digo es que personalmente prefiero usar la experiencia que ser rígido con una proporción de unidades de rápida por porción o gramos de HHCC. Cada uno tiene que explorar que es más fácil.

Fueron en total casi tres meses y tres sensores hasta sentirme a gusto y conforme con el nuevo esquema. La complejidad del cambio, mediana. Cambiar 20 años de hábito no es tan fácil. Sin embargo los resultados han sido muy positivos. No solo reduje a menos de la mitad los episodios nocturnos de hipoglucemia sino que recuperé en gran manera mi sensibilidad a la hipoglucemia. Ahora puedo detectarlas en valores entre 60 y 65, cuando antes era 55 el umbral aproximadamente

Para finalizar quiero compartir un resumen de estos 20 años como diabético, en la gráfica una historia cronológica de los grandes eventos a nivel de tecnologías, tratamientos y circunstancias que muestran el efecto en la calidad del manejo de esta enfermedad en mi experiencia personal. No veo esto como un logro personal, pero más como un logro colectivo entre los médicos, la familia y mi compañera de la vida que me han ayudado siempre en las buenas y las malas a sobrellevar este problemita. Muchas gracias a ellos.
-chafas-


Sensibilidad al palo

On: domingo, 17 de diciembre de 2017

Epílogo Sensible

Llegó la revolución a nuestro poder. Hace poco, está disponible online el medidor Freestyle Libre de Abbott en la Argentina (escrito a fines de 2017). Dentro de poco será algo más accesible. Ya escribí anteriormente sobre el poder de esta herramienta y en esta oportunidad quisiera describir un concepto, que si bien es conocido, intentaré explicarlo de manera más sencilla.

Hoy les voy a contar de la sensibilidad a la insulina. La insulina es una hormona que permite el ingreso de la glucosa a través de la membrana celular para servir como combustible para la misma. A continuación un esquema "sencillo":
El concepto de hoy trata sobre la sensibilidad o eficacia de estos receptores de insulina. Un receptor más sensible hace un uso más eficaz de la insulina permitiendo una mejor acción o mejor transporte de glucosa dentro de la célula dada una cantidad fija de insulina disponible.
Uno de los síntomas precursores a la diabetes tipo 2 es la conocida resistencia a la insulina. ¿Qué es esto? Una pérdida de sensibilidad de estos receptores causados por diferentes causas, pero siendo unas de las principales la falta de ejercicio físico o sedentarismo. Pero ¿qué pasa en el otro extremo?

De ahora en más les voy a narrar una teoría propia que desarrollé desde mi experiencia, si bien algunos conceptos están científicamente comprobados, algunos otros pueden ser meramente una teoría... 
La teoría es sobre cómo se comporta la sensibilidad de un cuerpo a la insulina debido al ejercicio físico intenso/moderado. Para que sea más sencillo de entender voy a hacer una analogía con una típica discoteca bailable donde uno quiere ir con un grupo de amig@s e intenta ingresar pagando la menor cantidad de dinero posible. La cantidad de dinero que el grupo paga hace analogía a la facilidad con la que la insulina ingresa a las células. Un día cualquiera vez que salimos a esta disco, no conocemos a nadie del ambiente y para poder ingresar debemos pagar precio completo todos. Un día normal de la vida de un diabético que no hace actividad física es similar. Uno necesita su dosis habitual de insulina para que la glucosa entre a la sangre.

Cuando alguien del grupo de amig@s se mueve durante la previa a la próxima salida para conseguir contactos y algún descuento para uno o más personas para la entrada a la disco, sería como cuando uno comienza a hacer ejercicio físico intenso regularmente, la sensibilidad luego del primer día es mayor, requiriendo ya al final del día, menos dosis de insulina. Pero este fenómeno es acumulativo. Como en las relaciones públicas. Uno comienza a tejer hilos y cada vez consigue más facilidades de entrada para uno y sus amig@s.
En la vida del diabético, al segundo día, si hacemos de nuevo actividad física moderada o intensa, va a seguir mejorando la sensibilidad. Eso sigue ocurriendo hasta que la mejora de los receptores se satura. Sería como conseguir "frees" para toda la banda. La forma en que evoluciona esta sensiblididad depende de variables dentro del ejercicio físico tales como duración y esfuerzo y las características de cada individuo. Ejemplo, no es lo mismo correr 5 veces 100m llanos a máxima velocidad, que pedalear 1h en bicicleta, el gasto total es mucho mayor en la segunda actividad.
Otra hipótesis que planteo según mis vivencias es que el efecto perdura y decae de la misma manera. Si estuvimos 4 o 5 días con intensa actividad y dejamos de repente, al día siguiente la sensibilidad va a reducirse un poco, y cada día más hasta volver al estado de reposo. Sería equivalente a que dejásemos de ir regularmente a la disco. Los contactos se ponen reacios a darnos descuentos o entradas gratis por no haber ido regularmente. Pero se puede percibir el halo o la cola del efecto durante algunos días, la historia pesa y algún descuento vamos a pescar con los RRPP de la disco.

El próximo párrafo es el más técnico (nerd) e intenta modelar la evolución de la sensibilidad con respecto al tiempo.

Hipótesis

La hipótesis es que la sensibilidad aumenta con el ejercicio físico como se muestra en la figura siguiente en la línea azul, de manera asintótica hasta llegar a un máximo. Este efecto conlleva una marcada reducción en la dosis total de insulina diaria representado en la línea verde en la gráfica.
Evolución de la sensibilidad y el requerimiento de insulina bajo esfuerzo físico diario constante a través de los días.

Efecto

Esto es un esquema, esta curva varía según el monto de actividad física. Lo importante es recalcar que al segundo o tercer día de una actividad sostenida uno debería disminuir drásticamente la dosis de insulina lenta para evitar caer en hipoglucemias. Todo viene de la mano, una mayor actividad física demanda mayor cantidad de glucosa para restituir la reserva de glucógeno en los músculos que hemos gastado durante la actividad, y la cual normalmente sucede durante el descanso.

Al momento que uno deja de hacer actividad física, este efecto se invierte gozando de un efecto residual por un par de días hasta eventualmente volver a un estado similar al del día 0.

Este comportamiento lo pude percibir gracias a emplear el medidor continuo de glucosa. Quiero recalcar que cada persona es diferente y esto puede variar, pero lo que quiero transmitir es la idea de como tener en cuenta esta variable a la hora de ajustar las dosis y el por qué sucede esto. Con esta entrega creo haber terminado con los grandes descubrimientos personales brindados por el Freestyle Libre de Abbott.

Ack. Gracias colito por la idea de la analogía! Una belleza!

Nos vemos la próxima! 🙋🏼
-- chafas


¿Libre?

On: miércoles, 8 de febrero de 2017

Hace unos meses ya en FB, vi una propaganda de un medidor continuo de glucosa. Si bien sabía que existían estos modelos, nunca me había puesto a investigar su practicidad o disponibilidad. Unos de los días que me apareció ese anuncio hice click y me puse a ver de qué se trataba. El aparato era el FreeSyle Libre de Abbott. Viviendo en Inglaterra, es notoria la diferencia capitalista a todo nivel. Las distintas industrias farmacéuticas intentan acaparar clientes con sus nuevos modelos de glucómetros, los cuales, en general, no están cubiertos por el sistema de salud pública de aquí.

Interés

¿Por qué comprar un medidor continuo de glucosa? Es una buena pregunta. Si bien uno puede tener una idea de cuán bien andan sus niveles de azúcar en sangre mediante sus controles diarios y sus chequeos de hemoglobina glicosilada, puede haber cierto patrones en su esquema que le producen algunos picos y uno no tiene demasiada noción de cómo se comportan o cuán notorios son.
Por otro lado, tener una medición "continua" de los niveles de glicemia, nos provee de una información extra más allá del valor en sí, la derivada, o hablando en criollo, la tendencia del cambio de ese valor. Por ejemplo, si viene subiendo o bajando y cuán rápido. Esta información adicional nos permite tanto prevenir pico de hiperglucemia, como hipoglucemias actuando de manera adecuada para evitarlos.

Presentación (Insight)

A continuación les presento un video que hice sobre el uso del aparato. Este video lo filmamos al momento de probarlo por primera vez, de ahí las emociones del momento...

 

Uso del medidor

Realmente el sensor es muy práctico. Uno puede ver las mediciones de manera muy sencilla con el aparato de Abbott o bien con un smartphone con tecnología NFC y la aplicación que te da el laboratorio para descargar.

El medidor permite anotar mucha información reelevante a la evolución del azúcar en sangre, como ser inyección de insulina lenta y rápida y comidas. Permite anotar la cantidad de unidades de insulina y los gramos de HHCC al comer. Ciertas anotaciones aparecen graficadas en el gráfico diario como muestra la siguiente figura:

Medición luego del desayuno.
Desayuno Explosivo
Además permite configurar el rango de glicemias que uno pretende estar, marcado en gris.

Otra gran herramienta que provee el aparato es la de patrones diarios de glucosa la cual incluye la media en línea negra continua y los máximos extremos medidos (inferior y superior) a modo de una sombra gris:
Patrón diario a 7 días.
Patrón de media y máximos desvíos en 24hs para 7 días.

Aspectos negativos

No todo lo que brilla es oro. El medidor no necesita calibraciones, lo cual lo hace poco preciso, siempre hay que tener el viejo medidor. He hecho unas diez comparaciones y en la mayoría de los casos tiene una diferencia de unas 40 unidades en valores altos, un poco menos cuando la glicemia está en un rango no mayor a 120 mg/dL. A continuación unos ejemplos:

Discrepancias en valores bajos
Discrepancias (a)
Discrepancia en valores altos
Discrepancias (b)
La primer foto muestra una diferencia de 1.9 mmol/L que equivale a  unos 34 mg/dL. La segunda a su vez compara 196 mg/dL contra 155.


Si bien el eslogan del producto es que no nos tenemos que pinchar para medir la glucosa, la verdad es que el sensor tiene una pequeña aguja subcutánea que analiza el líquido intersticial para tal fin. Así que estaremos pinchados por 14 días de corrido. Salvo que el sensor se despegue de manera precoz. Eso fue lo que me sucedió en mi primer incursión. Iba por el día diez y al levantarme, yendo algo dormido, pegué mi antebrazo contra el marco de una puerta y el sensor se despegó. Fue la gota que revalsó el vaso ya que hice mucha actividad física con él y nadé en 3 ocasiones, siempre llevando una media que lo ajustaba a la piel.

Corrigiendo Esquema

Luego de mucho empeño puesto en interpretar los datos e intentar evitar estos picos, logramos mejorar los dos problemas principales que presentaba mi esquema previo: hipoglucemias a la noche debido a la acción de la NPH y los picos luego del desayuno como fue el claro ejemplo de la figura de arriba titulada "Desayuno Explosivo". El problema más sencillo de solucionar fue el del desayuno, para ello intenté reducir la ingesta de azúcares y darle un matiz más protéico al desayuno sumado a la incorporación de un par de unidades de insulita rápida. Esto hizo que el pico fuera tanto menos intenso como menos prolongado.
Grafico de una buena mañana
¡Mañana de libro!
La figura "¡Mañana de libro!" muestra la conquista del nuevo esquema, sin hipoglucemias a la noche ni un pico tan elevado luego del desayuno.

El cambio más difícil fue el de las hipoglucemias nocturnas. El ejercicio físico a la tarde noche generaba hipoglucemias luego del pico nocturno de la NPH. La solución que encontramos fue primero adelantar el horario de aplicación de la NPH nocturna de las 20hs a las 18hs sumado a la drástica reducción en cantidad de unidades. A esto me refiero de bajar 18UI a 10, 12 dependiendo de la actividad física. Esto hizo que el pico de la NPH cayera sobre la media noche y luego de ese horario los niveles se mantuvieron casi constantes sin llegar a un nivel demasiado bajo. Pero falta algo aquí, cómo evitar el pico de azúcar luego de la cena? Mediante el uso de 1 a 3 unidades de ultra rápida dependiendo de la cantidad de HHCC ingeridos en la cena.

Como verán, no ha sido una tarea tan sencilla. Esperemos ver los frutos de esta aventura en los próximos tests y en el día a día sin sufrir de hipos reiteradas.

Sensaciones

La finalidad de probar este aparato fue simplemente la de intentar mejorar mi esquema. No pretendo usar este glucómetro de manera corriente, primero por su costo (50 libras cada 14 días) y segundo por su dependencia. Si bien es una herramientea muy poderosa crea dependencia y demasiado foco en cómo está nuestro nivel a todo momento. En lo personal, prefiero un poco más de independencia. El aprendizaje durante esta experiencia fue enorme, pero también duro. Hay que estar dispuestos y bien plantados para sacar provecho y no desesperar.

Nos vemos la próxima.
-chafas-

| chafaetic.blogspot.com | chafas@gmail.com | Rosario, Argentina 2008 |

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